Tras conseguir echar de mis aposentos a golpe de látigo a cinco curtidos marineros de cuerpos desnudos e impresionantes y una maldita cabra loca que se estaba comiendo las sábanas de seda del lecho, pasé a mis termas privadas para intentar aliviar el malestar y asearme de tan agitada noche.
Una hora después, reconfortada por los baños, saunas y masajes de mis esclavos nubios, volví a reunir las tropas a pie de puerto, revisé las nuevas de marina y salimos en busca de un enemigo a nuestra altura (el feo contramaestre me seguía evitando).
No fue larga la espera, me fijé en un reino cercano con bastantes puntos en generales, ciudad nivel 20, uhmmmm... Interesante... ¡¡Vamos a por ellos muchachos!!
Cuarenta y cinco minutos tardamos en llegar y dos segundos en darme cuenta que mi contrario se había ido con la música a otra parte y su grueso de ejercito también.
En resumen, entré cono un cuchillo caliente en mantequilla, maté, saqueé, pero no tubo tanta gracia, fui misericordiosa con los cuatro hombrecillos que habían dejado y me llevé lo justo para cubrir gastos, dejo pantallazo de las míseras tropas que encontré y del botín obtenido :(


Vuelvo a casa casi sin dolor de cabeza ya, pero decepcionada y muy cabreada, espero que trascurra mejor el día....

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