Había olvidado que tenia en mis dominios a mi Real Suegra, la inmensurable y perfecta manera de estropearme totalmente el día....
Si antes me dolía la cabeza, ahora me estalla, he tenido que soportar cuatro horas de insulsa charla, manoseos, besuqueos y estrujones de esta señora del tamaño de un luchador de Sumo, con esa vocecilla que tiene de pequinés histérico, he tenido que aguantar los interminables "Mi hijo estaaaaaaaaaaa mucho más delgado? ¿Es que no le dais de comer? Parece muy desmejorado, le hacéis trabajar demasiadoooooooo.
Siempre arrastrando las sílabas, como si perdiera aire por el trasero...
¡¡Dioses!! ¡¡Y como come la buena mujer!! Se a tragado, una sopa de lengua de gorrión, un cochinillo asado con manzanas de la Hespérides, dulces variados de mis colonias en Turquía, todo bien regado con una buena cantara de vino dulce, después se dejó caer, fingiendo un vahído, sobre el kliné y poniéndose a roncar como un marrano de las islas Circe. Esta sola visión me hace plantearme seriamente mi relación de pareja con mi General.
Aprovechando que mi "adorada" suegra reposaba de tan opíparo almuerzo, decido salir a dar otros palos por esas tierras circundantes, está vez vamos cerquita, ando algo cansada y no tengo ganas de mucho viaje, veamos que hacemos...
Por lo menos me dará para pagar lo que se coma la Señora Madre de mi Señor Esposo =(

jajja vaya con que me he encontrado! como me he reido leyendo algunos posts, aún no he acabado voy a leerlos todos!, pero es que tenia que decirte algo!, jo si no fuera pq soy muy perro me iba contigo a quitarle el trono a zarahustra....gggrrr ese general es fuerte no sabría si podría con el...Seria en plan Troya(la peli) la batalla. B voy a cenarque ya me tienes aki como un fiel seguidor a tu blog, a tus pies!!
ResponderEliminarTu amante perruno.
eipi.
Pero mi querido General Eipisha, vos no tenéis que batiros en duelo por mi con nadie, sabéis que pertenezco a mi Señor Zarathustra, pero es no quiere decir que no os dedique momentos especiales, ya me conocéis... Demasiado apasionada para decir que no a un perrito tan dulce, cruel e imponente que me hace ponerme a cien..
ResponderEliminarGuauguau, un mordisquito en el hocico... (cariñoso)